Formado en Diseño de Producto en NABA -la mayor academia privada de Bellas Artes de Italia y un referente en educación artística y de diseño-, comenzó su carrera profesional en el vibrante corazón creativo de Milán. Allí pasó por Miomojo, la marca italiana de accesorios veganos, y por A+A Design Studio, una de las agencias de tendencias más influyentes del país, donde entró en contacto directo con la moda y el universo del lujo.
En 2021 tomó una decisión poco habitual para un diseñador italiano: dejar Milán y trasladarse a Madrid para cursar un máster de Moda con un claro enfoque de negocio, el FBA de ISEM. Una apuesta que abrió un nuevo capítulo en su carrera y que hoy lo sitúa en la órbita creativa de Loewe Perfumes.
EN EL CORAZÓN DEL LUJO
- La primera parte de tu carrera profesional -formación y primeros trabajos- se desarrolló en Milán, una de las grandes capitales del lujo a nivel mundial, ¿Cuál dirías que ha sido tu mayor aprendizaje en ese ecosistema tan competitivo?
Al haber nacido y crecido en Milán, tuve la suerte de tener a mi alrededor y en mi familia personas que ya estaban relacionadas con el mundo de la moda y el lujo. Por lo tanto, debo decir que una vez que entré en este ambiente, a pesar de ser nuevo, sabía que me iba a encontrar en un contexto extremadamente dinámico y muy, muy competitivo. La mejor enseñanza de esta experiencia es que, en un entorno que a menudo parece deshumanizado, mantener los pies en la tierra y cuidar las relaciones crea conexiones que, antes o después, vuelven y te abren puertas. Además de esto, yo que soy muy meticuloso, he aprendido muy bien que el tiempo es una variable indispensable de la ecuación en cualquier proyecto, y una idea perfecta que llega tarde, es menos útil que una idea mejorable que llega a tiempo.
- Tras seis años trabajando allí decidiste apostar por ISEM. ¿Por qué un chico de Milán decide venir a España a estudiar Moda?
Elegí ISEM y España por varias razones y viendo que más de cuatro años después sigo aquí, puedo decir que fueron decisiones muy acertadas. España es un país que los italianos sentimos muy cercano en muchos sentidos y, como apasionado de la artesanía, siempre lo he mirado con especial interés. Además, en los últimos años el panorama creativo ha despegado con fuerza: han surgido decenas de marcas que en muy poco tiempo se han hecho un hueco y una reputación internacional. Y, al mismo tiempo, grandes actores del lujo y también de otros sectores se han consolidado como nunca, o incluso se han “redefinido” ante el consumidor, como estamos viendo con Zara. Por todo ello, ISEM me parecía una opción muy completa para entrar en este mundo, con un buen equilibrio entre conocimientos técnicos y visión de negocio, y un enfoque claramente orientado al universo de la moda.
- ¿Qué aprendizajes del FBA han sido realmente determinantes en tu desarrollo profesional posterior?
Creo de verdad que tener una visión estratégica y 360º de una marca es una ventaja enorme en cualquier puesto y un requisito indispensable. Incluso un diseñador como yo, ya sea en una maison, en una corporación o en una startup, carga con el peso del “nombre” para el que trabaja y de sus códigos; no diseña para sí mismo como lo haría en su propio taller o para su propia marca. Por eso es clave entender de dónde viene la marca y hacia dónde quiere ir, saber leer el mercado, conocer bien a los competidores y tener clara la propuesta de valor, tanto la de tu compañía como la de la competencia.
- ¿Qué diferencias encuentras entre la forma italiana de concebir diseño y artesanía y la española?
La verdad es que en España me he sentido como en casa. Tuve la suerte de empezar a trabajar en una marca que encaja perfectamente con mi manera de entender el diseño: una unión muy orgánica entre concepto e innovación creativa, y el aprendizaje de esas manos artesanas tan expertas que, por suerte, tenemos en ambos países. Me ilusiona mucho cómo está avanzando mi carrera aquí y, sobre todo, la sinergia que existe entre España e Italia, tanto a nivel más cultural como en lo productivo.
ROL ACTUAL
- Actualmente eres Product Design Manager. ¿Cuál es la parte del trabajo que la gente no imagina pero que es clave para que un perfume exista?
Por primera vez, trabajando en la rama beauty (con perfumes, velas y toda la parte de bathline) empecé a tratar con fórmulas, alcohol, pruebas de estabilidad, etc. Todo lo que se diseña en el mundo beauty lleva detrás una fórmula, y cada una reacciona de manera distinta y tiene reglas diferentes según el material que se utilice para dispensarla. Es un diseño muy técnico y delicado, sobre todo en perfumería, porque dentro hay alcohol y es un líquido inflamable. Un perfume, de hecho, no existe sin casi un año de pruebas en las que se observa cómo cambia con el tiempo y cómo interactúa con los materiales con los que entra en contacto. Eso hace que los tiempos de desarrollo sean mucho más largos y que las variables que no puedes controlar se multipliquen.
- ¿Qué tipo de relación tenéis con artesanos, proveedores o fabricantes en el desarrollo de un perfume y su packaging?
Cada diseñador de la marca tiene su método para realizar sus creatividades, así que solo puedo hablar de mi caso, pero seguramente una de las razones que ha ayudado a hacer que la marca creciera tanto en esta última década, es la apuesta en la sabiduría de las manos artesanas, sobre todo españolas. Personalmente, me gusta llegar al artesano o proveedor con una idea, ya estudiada, de tal manera que sea un justo compromiso entre extrema creatividad y viabilidad técnica, además de añadir al diseño el expertise y este toque natural tan refinado que un artesano puede dar al producto, y que añade un valor enorme. Estoy firmemente convencido de que la innovación se esconde entre la creatividad más inesperada y la viabilidad técnica.
- ¿Qué proyecto o lanzamiento ha sido especialmente desafiante para ti y por qué?
Cada proyecto es un mundo. Cuando entré en Loewe, estaba más enfocado en fragancias premium y accesorios, en cambio ahora los diseñadores nos repartimos orgánicamente todos los proyectos, entre perfumes, homescents, accesorios, bath line, etc. etc. Cada uno de ellos tiene un desafío importante, porque cuanto más premium es la línea, más detalle, atención, mejores materiales; y normalmente se producen menos cantidades. En cambio, un proyecto “core”, o sea destinado a un mercado más amplio y con un precio más asequible, tendrá más complicaciones a la hora de encontrar el equilibrio entre calidad y cantidades.
CONSEJOS ALUMNI
- ¿Qué skills recomendarías a alguien que quiera seguir una trayectoria de diseño dentro de una casa de lujo?
Rodearse de imágenes, fijarse en los detalles, en los acabados y en las sensaciones visuales y táctiles que transmiten los productos de lujo, y en cómo se diferencian de los de consumo masivo, a través de lo que perciben los cinco sentidos. Y, conectándolo con lo que decía antes, tener un conocimiento completo del mercado, de las principales maisons y de sus códigos visuales y de storytelling, es indispensable. Y, por último, que nunca sea una elección por dinero, sino por auténtica pasión: eso hará que todo lo anterior salga de forma natural.
- Si tuvieras que resumir tu filosofía de diseño en una frase, ¿cuál sería?
Intento convertir la excelencia artesanal y la innovación en objetos atemporales, donde cada detalle tiene un propósito y cada material cuenta una historia que a todos nos resuena.
- ¿Qué consejo le darías a un alumno que está ahora mismo donde tú estabas en 2021?
Tanto si eres un perfil creativo como si no, en día a día laboral, ahora o en el futuro, todo lo que vas a aprender se puede aplicar y te ayudará a crecer en un entorno que cada día nos pide más flexibilidad. Entender qué pasa en cada departamento dentro de una organización compleja es una ventaja que te abrirá muchísimas más puertas y hará que tú seas un perfil que destaca por su excelencia, que en un entorno tan nicho y competitivo como la moda y el lujo es extremadamente necesario para tener una puerta de acceso.