Apropiación Cultural y Propiedad Intelectual: Los límites de la inspiración

Disfruta del diálogo entre representantes de industrias creativas -música, literatura, moda- y especialistas en la aplicación de los derechos relacionados con la propiedad intelectual.

El jueves 2 de diciembre, la sede de ISEM acogió la celebración de un debate sobre “Apropiación Cultural y Propiedad Intelectual: Los límites de la inspiración”. Este encuentro se enmarca dentro del “Observatorio de Humanidades y Tecnología”, del que forma parte la Universidad de Navarra, junto con las universidades de Extremadura, la Politécnica de Valencia y la UNED. Es la segunda vez que ISEM organiza un encuentro de este tipo, ya que hace unos meses tuvo lugar un primer debate sobre “Modos de proteger la creatividad”.

 

Los moderadores del evento fueron Teresa Sádaba, directora de ISEM, y José Manuel Gómez Bravo, experto en Propiedad Intelectual e Industrias creativas, culturales y tecnológicas.

Gómez Bravo abordó la cuestión del cruce de culturas y defendió que todas las grandes creaciones han partido de algo previo, aunque eso tenga unos límites: “Cervantes no se puede entender sin todas las novelas de caballeros anteriores. El beso de Rodin está inspirado en Dante, la Escuela de Traductores de Toledo… Pero la imaginación de los creadores originales tiene que tener una protección”.

Antonio María Ávila, director del Gremio Editores y libreros explicó que fue la revolución francesa la que introdujo la idea de que la propiedad intelectual es un derecho humano, “como una forma de reconocer el trabajo de cada persona. Desde entonces, casi todos los avances de nuestra sociedad han sido posibles gracias a la existencia de la propiedad intelectual”.  Una línea que también defendió Lucía Pastor, directora de lucha contra la piratería de Cedro, además de que “es necesario distinguir desde el punto de vista jurídico qué es una adaptación autorizada, que es inspiración y qué es un préstamo legítimo”.

Por parte de los creadores, Paul García Oteiza es un referente a la hora de combinar tradición y vanguardia. Su marca reivindica la sastrería tradicional española. “La búsqueda de fuentes es algo inherente al hombre”, explicó el creador, que está descubriendo nuevos códigos de elegancia masculina en las prendas más clásicas.

“Hace 15 días pensaba lo mismo que Paul pero acabo de estar en México y vengo con otra mirada”, declaraba la periodista Charo Izquierdo. La Feria Original, organizada para poner en relación a artesanos mexicanos con diseñadores ha dado la vuelta a su planteamiento. “La inspiración es importante, pero todas las culturas se merecen el respeto y el beneficio económico que conlleva su utilización”.

Por último, el guitarrista y compositor José Miguel Carmona, del grupo Ketama, habló de la fusión y reivindicó la importancia de distinguir las creaciones originales de las que dan lugar a otros géneros: “Me encanta la mezcla pero me parece importante llamar a cada cosa por su nombre. Flamenco no es cualquier cosa. El flamenco defiende más el arte que el interés y eso a veces es un problema para defender lo que es nuestro”

Cerraba Carmona con una frase redonda para este debate: “Paco de Lucia decía que todos los músicos roban, porque hay 7 notas y mucha música. Pero el artista de verdad es el que no se da cuenta”.

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